Sorbetería "Sabor La Bendición"

"Este negocio ha cambiado mi vida y la de mi hijo. Con el apoyo de Centromype, sentí la seguridad y fui a la capacitación para hacer sorbete".

Johana Hernández una joven madre soltera, decidió  en febrero de 2014 emprender su proyecto de Sorbetes Artesanales.

Tras varios meses de estar desempleada y preocupada porque sus deudas incrementaban, se  inscribió en la bolsa de empleo para buscar trabajo que le ayudara a paliar sus necesidades económicas, fue allí donde la remitieron a la oficina de CENTROMYPE, lugar donde  le brindaron  capacitación y la incentivaron a volverse una empresaria emprendedora.

 

Es así como ella se Inicia en un negocio que tuvo que aprender viajando a San Salvador, con la idea de volver  realidad su sueño y poder  tener la venta de sorbetes artesanales en su ciudad Tepecoyo, logrando así dar a su hijo una mejor calidad de vida. La dedicación y perseverancia le ha permitido ahora mantener su negocio propio sin jefes, y a través de la auto administración obtiene mejores ganancias.

“Trayendo a mi memoria,  fui a CENTROMYPE a buscar trabajo porque estaba desempleada y llegue cuando  ya habían iniciado las capacitaciones, pero me dijeron que eso no era impedimento para ingresar y así fue como inicié.  A  mí me gusta el sorbete artesanal y por eso se me ocurrió la idea al ver que no existía en el pueblo un lugar donde llegar a comer ese tipo de sorbete. Yo ya tenía la idea del negocio pero no tenía recursos para iniciar, ni cómo hacerlo, pero con el apoyo de Centromype, sentí  la seguridad y fui a la capacitación para hacer el sorbete y aprendí muy bien, tanto que el señor que me estaba enseñando me contrató por un tiempo para que le elaborara el sorbete”, expresa Johana

“De las  capacitaciones recibidas a través de Centromype, ahora yo sé cómo llevar mi Plan de negocios, como elaborar los planes, los costos y el apoyo ha sido bastante, yo no sabía nada de eso y ahora  ya conozco como debo ir administrando mi negocio. Yo  anoto todo lo que gasto para elaborar mi sorbete y todos mis ingresos”.

Tuve la oportunidad de concursar para obtener capital semilla, y obtuve el cuarto lugar, con ello el Programa le dio los equipos: refrigerador, congelador, mesas, licuadoras, cilindros de acero inoxidable, carretones 2, y materia prima

 “Este negocio ha cambiado mi vida bastante porque antes ni siquiera vivía en  casa propia, mi hijo y yo vivíamos con mis abuelos, y era difícil porque considero que  cuando uno crece ya no debe ser carga para sus padres y buscaba un trabajo  que me permitiera pasar más tiempo con mi hijo y mejorar mi salud. En el lugar donde yo trabajaba me enfermé de los ojos porque hacía lejía y trabajaba de noche o  tenía que levantarme  a las 3:30 de la mañana para llegar a tiempo al lugar y eso le impedía estar  con hijo para ayudarle con sus tareas;  todo ese gran esfuerzo y sacrificio para ganar bien poquito, no me alcanzaba para nada.  Ahora incluso he realizado  unos arreglos en la casa y ya estoy pagando todas mis deudas.

Johana ha tenido un cambio importante en su actitud como empresaria, al principio tenía miedo de salir a vender solo vendía en su casa, no quería salir  a la calle; pero al ver que tenía deudas y que lo poquito que vendía se lo iba gastando, decidió  llevar el carretón con sorbete al parque y pasearlo por la ciudad y ese cambio de actitud le ha ayudado a ganar más. Después de vender 1 ó 2 cilindros a la semana hoy hace cinco cilindros dos veces por semana, se levanta más tarde y comparte más tiempo con su pequeño hijo.

A futuro, su idea es crecer más en el negocio y poner en el centro del pueblo  una sala de ventas, comparar un  vehículo y más carretones para ampliar sus opciones del negocio,  poder extenderse y llegar a distribuir a mucho lugares cercanos. Sueña además con viajar a otro país y si es posible llegar a ese otro país para quedarse a vender sus sorbetes artesanales. Desea  ayudar a sus familiares  incorporándolos a su empresa para crecer más. Se está diversificando incluyendo más productos en sus ventas.

A su hijo lo está enviando a clases de inglés y recibe clases para tocar instrumentos musicales.

Johana, sabe que todavía empieza y que pueden venir dificultades, pero está preparada para afrontarlas.